Cumplimiento Normativo

El cumplimiento normativo, o compliance, es un modelo de trabajo y filosofía empresarial de reciente incorporación en España que, como tantas otras cosas que hemos incorporado del mundo de la empresa y el derecho con ese origen anglosajón, ha venido para quedarse.

¿Pero qué es el compliance?

Todos sabemos que las normas deben cumplirse, y así se intenta por parte de particulares y empresas, pero el escenario de exceso regulatorio y dispersión normativa en el que vivimos, con autoridades supranacionales, nacionales, autonómicas y locales que dictan normas a un ritmo vertiginoso, puede hacer que acabemos por incumplir alguna sin pretenderlo. De lo que raramente podremos escapar será de las consecuencias de ese incumplimiento: sanciones fiscales, laborales, medioambientales, suspensiones de actividad… y sanciones penales.

El Código Penal fue objeto de una reforma en el año 2010, mejorada en 2015, que ha introducido la posibilidad de hacer responsable por un delito a una persona jurídica por las acciones realizadas en su nombre y para su beneficio por sus representantes legales o por quienes en ellas trabajan. Pero también se ha importado el modo en que las empresas pueden protegerse de tales situaciones: mediante la adopción de “… modelos de organización y gestión que incluyen las medidas de vigilancia y control idóneas para prevenir delitos …” (art. 31 bis Código Penal). Esos modelos son los compliance guides o Planes de Cumplimiento Normativo.

Mediante estos Planes de Cumplimiento Normativo se identifican las normas que influyen en el sector de la empresa y se establecen pautas para asegurar que la actividad de la empresa cumpla de forma real y efectiva las normas vigentes, minimizando la exposición al riesgo de sanciones por vulnerarlas.

 

¿Qué sanciones pueden imponerle a una empresa?

Si bien las más frecuentes son las sanciones económicas, no son las únicas: existe un amplio abanico de posibles sanciones, graduables en función de la infracción cometida. Desde la inhabilitación para obtener subvenciones públicas, o para disfrutar de beneficios fiscales o incentivos a la contratación en la seguridad sociales, la inhabilitación para contratar con el sector público, pasando por la clausura de locales, la suspensión de actividades, o incluso la disolución de la empresa, el elenco de castigos puede tener que afrontar es extenso

Todas ellas son situaciones que cualquier responsable de una empresa quiere evitar.

 

¿Para qué sirve un Plan de Cumplimiento Normativo?

Con la norma UNE 19601 hablamos de Sistema de Gestión de Compliance Penal en vez de Plan de Cumplimiento Normativo, armonizando términos que han resultado confusos hasta ahora.

La utilidad más llamativa Sistema de Gestión de Compliance o Plan de Cumplimiento Normativo es servir para eximir de responsabilidad penal a la empresa que lo implanta y practica, o limitar tal responsabilidad al menos.

Pero no sólo es útil en el ámbito penal, sino que despliega su eficacia en sectores como el laboral, fiscal, medioambiental, administrativo… En cuanto el Sistema de Gestión de Compliance o Plan de Cumplimiento Normativo forma parte de la actividad ordinaria, se convierte en una eficaz herramienta para evitar los propios riesgos de incurrir en vulneraciones del ordenamiento jurídico, creando mecanismos de revisión interna y autoexamen que permiten identificar dónde hay un riesgo de cumplimiento normativo  y no cometerlo, generando con esa prevención el valor añadido de una cultura proactiva que redunda en positivizar la imagen y aumentar los beneficios, puesto que no hay mejor modo de esquivar una sanción que no cometer la infracción.

 

¿Cómo evaluar el cumplimiento normativo?

Es una realidad que vivimos en un entorno de exceso regulatorio, con normas diferentes, de rangos distintos, ámbitos territoriales diferentes y siempre cambiantes, lo que dificulta la tarea de cumplir las normas.

Mi trabajo como experto consiste en examinar el sector y la actividad concreta de la empresa para realizar una auditoría de cumplimiento normativo, recogiendo los puntos más sensibles al riesgo de incumplimiento, proponiendo medidas y cauces para evitar o minimizar esos riesgos, ayudando en la selección del perfil idóneo para el puesto de Responsable de Cumplimiento Normativo y entregando al cliente su propio Sistema de Gestión o Plan de Cumplimiento Normativo. Posteriormente será revisado periódicamente para mejorarlo y adecuarlo a los cambios legislativos que se produzcan.